casi mutuamente, reduciendo a ambas a un estado de igualdad. * Si la mente retiene con mayor facilidad las ideas de la geometría de forma clara y determinada, debe llevar a cabo una cadena de razonamiento mucho más larga y enmarañada, y comparar ideas mucho más alejadas entre sí, para alcanzar las verdades más abstrusas de dicha ciencia. * Y si las ideas morales son propensas, de no mediar un cuidado extremo, a caer en la oscuridad y la confusión, las inferencias en estas indagaciones son siempre mucho más breves y los pasos intermedios que conducen a la conclusión, mucho menores que en las ciencias que tratan de la cantidad y el número. > En realidad, apenas hay proposición alguna en Euclides que sea tan simple como para no constar de más partes de las que pueden hallarse en cualquier razonamiento moral que no caiga en la quimera
Cuando rastreamos los principios de la mente humana a través de unos pocos pasos, podemos sentirnos muy satisfechos con nuestro progreso; considerando cuán pronto la naturaleza interpone una barrera a todas nuestras indagaciones sobre las causas, y nos reduce al reconocimiento de nuestra ignorancia.
El principal obstáculo, por lo tanto, para nuestro progreso en las ciencias morales o metafísicas es la oscuridad de las ideas y la ambigüedad de los términos. La principal dificultad en las matemáticas es la longitud de las deducciones y la amplitud de pensamiento requeridas para formular cualquier conclusión.