Al leer este libro, lo encontramos lleno de prodigios y milagros. Da cuenta de un estado del mundo y de la naturaleza humana enteramente diferente del actual: De nuestra caída de ese estado: De la edad del hombre, prolongada hasta cerca de mil años: De la destrucción del mundo por un diluvio: De la elección arbitraria de un pueblo como los favoritos del cielo, y ese pueblo, los compatriotas del autor: De su liberación de la esclavitud mediante los prodigios más asombrosos que puedan imaginarse:
Desearía que cualquiera se pusiera la mano en el corazón y, tras una seria reflexión, declarara si piensa que la falsedad de un libro semejante, respaldado por semejante testimonio, sería más extraordinaria y milagrosa que todos los milagros que relata; lo cual es, sin embargo, necesario para que sea recibido, según las reglas de probabilidad arriba establecidas.
What we have said of miracles may be applied, without any variation, to prophecies; and indeed, all prophecies are real miracles, and as such only, can be admitted as proofs of any revelation.
If it did not exceed the capacity of human nature to foretell future events, it would be absurd to employ any prophecy as an argument for a divine mission or authority from heaven.
So that, upon the whole, we may conclude, that the Christian Religion not only was at first attended with miracles, but even at this day cannot be believed by any reasonable person without one. Mere reason is insufficient to convince us of its veracity: And whoever is moved by Faith to assent to it, is conscious of a continued miracle in his own person, which subverts all the principles of his understanding, and gives him a determination to believe what is most contrary to custom and experience.