Todavía había esperanza para él si se deshacía del maléfico influjo. Pero el tiempo apremiaba; los acontecimientos llegaban a su clímax; el extranjero, tras haberlo apresado, estaba a disposición de aprovechar al máximo aquella funesta oportunidad. El capítulo final estaba a punto de escribirse en la gloria o en la
——
Edición del 15 de octubre de 1921