Cuando Moisés se cambia a Mortimer, y Natán a Norton, y Isadore a Irving (como por ejemplo, Irving Berlin, cuyos parientes, sin embargo, todavía lo conocen como «Izzy»), la ocultación de la condición de judío en un país donde tanto se hace por medio de la imprenta, debe considerarse como un motivo probable.
Cuando se propone a «Mr. Lee Jackson» para el club, parecería no haber razón, en lo que a lectura se refiere, para suponer nada inusual en el señor Jackson, hasta que uno sabe que el señor Jackson es en realidad el señor Jacobs. Jackson resulta ser el nombre de un presidente de los Estados Unidos, nombres que gozan de mucha preferencia entre los que cambian de apellido, pero en este caso resulta ser también uno de los «derivados» de un viejo nombre judío.
La Enciclopedia Judía contiene información interesante sobre este asunto de los derivados.
Asher se difumina en Archer, Ansell, Asherson.
Baruch is touched up into Benedict, Beniton, Berthold.
Benjamin se convierte en Lopez, Seef, Wolf (esto es traducción).
David se convierte en Davis, Davison, Davies, Davidson.
Isaac se convierte en Sachs, Saxe, Sace, Seckel.
Jacob becomes Jackson, Jacobi, Jacobus, Jacof, Kaplan, Kauffmann, Marchant, Merchant.
Jonah se convierte, mediante cambios muy sencillos, en Jones y Joseph, en Jonas.
Judah (el verdadero nombre judío) se convierte en Jewell, Leo,