religion on an unwilling people, may be seen in the treacherous Herodian dynasty, Idumean converts, who were a curse to the Jewish nation.
“El espíritu religioso intolerante entre los propios judíos es único en la historia. En los príncipes macabeos la realeza y el sumo sacerdocio estaban unidos en una sola persona, el rey Alejandro, tercer hijo de Juan Hircano, que era saduceo. Los fariseos, por tanto, lo aborrecían. En el año 95 a. C., en la Fiesta de los Tabernáculos, mientras oficiaba en su calidad de sumo sacerdote en el Templo, en vez de verter el agua sobre el altar, la derramó a sus pies. La congregación que adoraba con las ramas de palma y los cidros en las manos, al notar el agua derramada a los pies del sumo sacerdote, comenzó a atacar a pelotazos con ellos. La vida del rey corría peligro y se vio obligado a convocar en su ayuda a los merecenarios pisidios y cilicios. Estos cayeron sobre el pueblo y mataron a 6000 dentro del recinto del Templo.
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