de que encabezó a los judíos en la «conferencia kosher», como se conocía a la asamblea de Versalles entre los iniciados. Cosas extrañas sucedieron en París. El Sr. Marshall y el «coronel» House se traían los asuntos muy bien entre manos. El presidente Wilson envió una delegación a Siria para averiguar exactamente cuál era la disputa de los sirios contra los judíos, pero ese informe jamás ha visto la luz del día. Sin embargo, resultaba de lo más fácil imaginar mantener al presidente informado sobre lo que pensaban los judíos de Nueva York (es decir, los pocos que no habían fijado su residencia en París). Por ejemplo, este destacado despacho en el New York Times del 27 de mayo de 1919:
“París, 26 de mayo.—Louis Marshall, quien ha sucedido al juez Mack como director del Comité Judío en París, fue recibido por el presidente Wilson esta tarde, y le entregó un largo informe recibido por cable sobre la masiva reunión judía celebrada recientemente en el Madison Square Garden, que incluye el texto íntegro de las resoluciones aprobadas en la reunión... y los comentarios editoriales de The Times y otros periódicos....”
Cuando Rusia cayó, Louis Marshall la saludó con júbilo. The New York Times comienza su artículo el 19 de marzo de 1917:
«Aclamando la conmoción rusa como el mayor acontecimiento mundial desde la Revolución francesa, Louis Marshall en una entrevista para el New York Times anoche dijo» —una serie de cosas, entre las cuales figuraba la afirmación de que los acontecimientos en Rusia no eran ninguna sorpresa.
Por supuesto que no lo eran, siendo los acontecimientos de origen judío, y siendo el señor Marshall el destinatario de las noticias internacionales más íntimas.