Esto es desafortunado, porque cualquier establecimiento de los judíos como una parte aceptada y de confianza de la ciudadanía general debe incluir el que sean conocidos como tales. En este país, el judío no sólo debería dar la bienvenida al conocimiento más amplio (a menos que tenga algo que tema que se conozca), sino que debería emprender él mismo la exposición de aquellas cosas que eventualmente arrojarán una sombra sobre el nombre de su raza. El judío nunca ha hecho esto. Cuando la exposición ya no ha podido ser reprimida, la actitud judía ha sido siempre de defensa, independientemente de los méritos del caso. > «El judío no puede cometer errores» es el principio sobre el que se actúa. * Jamás se debe admitir una acusación «gentil», por muy verdadera que sea. * Jamás se debe ayudar a una reforma «gentil», por muy
Ahora bien, ese principio podrá servir para otros países, pero no para los Estados Unidos. Si el judío es prudente, debe advertir rápidamente que en este país la vieja línea de acción no tendrá éxito. Si los judíos continúan mostrando la disposición de defender a los malhechores de su raza frente a las justas exhortaciones del resto del pueblo, no deben extrañarse si el público empieza a verlos a todos como una sola muchedumbre: una nación interior enfrentada a la nación exterior.
- “Lo que dices es verdad, pero tu conclusión es errónea: no le corresponde al judío adaptarse a tus normas, sino a ti adaptarte a las normas del judío.”
Esta es la perspectiva de lucha. Admite que hay dos ideas en conflicto en los Estados Unidos, la que denomina injustamente idea «puritana»,