ventana de mi habitación, cerca de mi cama, y, abriéndola de golpe, me dijo con cierto grado de aparente sorpresa que creía que Arnold era un villano o un bribón, y añadió que había oído el rumor de que un tal Anderson había sido capturado como espía en la línea y que un oficial de la milicia le había llevado una carta a Arnold y que este le había impuesto el secreto. Le hice alguna réplica airada, pero al reflexionar de inmediato que estaba perjudicando a un caballero y amigo de alta reputación en un punto delicado, le dije que era poco caritativo e injustificable siquiera suponerlo. Usted compartió mi opinión y me recosté seguro en la alta idea que abrigaba de la integridad y el patriotismo de Arnold...»
He aquí una relación de la conducta del mayor Franks, narrada a petición suya ante una corte de investigación. Revela que Arnold le dijo a Franks, pero no a Varick, a dónde iba. Revela también que Franks tenía conocimiento del mensaje que le llegó a Arnold, cuyo portador había sido obligado al secreto por el propio Arnold.
(Para beneficio del lector se recuerda que la traición de Arnold fue descubierta prematuramente al perderse André en los bosques por la noche tras su entrevista con Arnold, y su consiguiente incapacidad para regresar al barco británico. Fue avistado y detenido a la luz del día, y se descubrieron los planos de West Point en sus medias. Los inocentes soldados enviaron un recado a Benedict Arnold, su oficial al mando, informándole de que habían capturado a un espía llamado Anderson. Esto dio a Arnold información de que la conspiración había fracasado. Imponiendo absoluta confidencialidad al mensajero, Arnold huyó apresuradamente como para ir a investigar, pero en realidad para correr hacia el barco al que André no había logrado regresar.)
Pero, obsérvese: llegó el mensajero y enseguida Franks parece estar al tanto de lo que contiene el mensaje. Se le informa también de que Arnold va a West Point. Se le informa de la captura de «Anderson». Una vez más Franks está en contacto instantáneo con todos los puntos del asunto, pero