una escena bastante típica. El resultado de aquel episodio fue que, al descubrir el comandante Putnam que la editorial de Boston Small, Maynard & Company había publicado los Protocolos, decidió que su firma no tenía por qué hacerlo. Y ahora, en una carta dirigida a estas mismas personas, G. P. Putnam’s Sons ha decidido dejar de suministrar ejemplares de The Cause of World Unrest a las librerías.
Es una historia bastante interesante.
En Gran Bretaña, por supuesto, publicaciones de la más alta categoría como “Blackwood’s” y la “Nineteenth Century Review” pueden publicar artículos sobre la Cuestión Judía sin tener en cuenta los intentos dictatoriales judíos de controlar la prensa. En este país, sin embargo, los espías de la judería están alerta ante cada letra y sílaba impresa, y tratan de hacer sentir incómodos a los editores, como si fueran los instigadores de pogromos, cada vez que presentan una visión inteligente de la cuestión. Con todo, los editores no han podido ignorarla por completo.
El lector queda bastante impresionado con una cualidad común a todos los