Algo así como un enigma es Louis Marshall, cuyo nombre encabeza la lista del judaísmo organizado en Estados Unidos, y a quien se conoce como el archiprotestatario contra la mayoría de las cosas no judías. Está al frente de casi todo movimiento judío que valga la pena, y es el principal opositor de prácticamente todo movimiento no judío que promete valer la pena. Sin embargo, se le conoce sobre todo como un nombre, y no uno muy judío que digamos.
Sería interesante saber cómo el nombre de «Marshall» llegó a parar en este caballero judío.
No es un nombre común, ni siquiera entre los judíos que se cambian el nombre. Louis Marshall es el único «Marshall» que figura en la Jewish Encyclopedia y el único «Marshall» judío en el índice de las publicaciones de la Sociedad Histórica Judía Americana.
En la lista de contribuyentes anuales al Comité Judío Americano se pueden encontrar nombres como Marshutz, Mayer, Massal, Maremort, Mannheimer, Marx, Morse, Mackler, Marcus, Morris, Moskowitz, Marks, Margolis, Mareck, pero tan solo un «Marshall», y ese es Louis. Sobre cualquier otro judío prominente se puede preguntar: «¿Cuál Straus?», «¿Cuál Untermeyer?», «¿Cuál Kahn?», «¿Cuál Schiff?», pero jamás «¿Cuál Marshall?», pues solo hay uno.
Esto por sí solo indicaría que Marshall no es un apellido judío. Es un apellido estadounidense o anglosajón transplantado a una familia judía. Pero el cómo y el porqué son preguntas a las que el público aún no tiene respuesta.