“Cuando ascendamos a los tronos del mundo, tales expedientes financieros, al no estar de acuerdo con nuestros intereses, quedarán definitivamente eliminados.”
Ese es el apunte inicial. Es otra versión de la declaración: «Bien podéis comprender que semejante política, aunque inspirada por nosotros, no puede ser seguida por nosotros».
¿Qué proponían entonces eliminar los Protocolistas, en su búsqueda del poder mundial?
(1) “Las bolsas de valores serán suprimidas permanentemente, pues no permitiremos que el prestigio de nuestra autoridad se vea sacudido por las fluctuaciones de precios de nuestras acciones. Fijaremos el valor total legalmente sin permitir que ningún poder lo suba o lo baje. Subir los precios da el pretexto para bajarlos, lo cual fue con lo que empezamos con las acciones y bonos de los gentiles.”
(2) “La confiscación legal de dinero con el fin de regular su circulación.”
(3) “Debemos introducir una unidad de cambio basada en el valor de las unidades de trabajo, independientemente de que se utilicen el papel o la madera como medio. Emitiremos dinero para satisfacer las demandas normales de cada súbdito (ciudadano), añadiendo una suma total por cada nacimiento y disminuyendo la cantidad total por cada muerte”.
(4) “El papel comercial será comprado por el gobierno, el cual, en vez de pagar tributos por los préstamos como lo hace actualmente, concederá préstamos sobre una base comercial. Una medida de esta índole impedirá el estancamiento del dinero, el parasitismo y la pereza, cualidades que nos fueron útiles mientras los gentiles conservaron su independencia, pero que no nos son deseables cuando llegue nuestro reino”.