Que los judíos piensen seriamente en cuál es esta idea que se han propuesto seguir. Que penetren las brumas y busquen dónde se originó esta idea. Que piensen hacia el futuro y visualicen el efecto si esta idea llegara a reinar.
No reinará aquí; aquí hay salvaguardias que el verdadero israelita comprenderá; pero es tan cierto como el día que la idea al final destruirá, destruirá por completo, a todos los que confíen en ella.
Sin embargo, esto es lo que se gana con la actitud que ahora discutimos: hemos ganado claridad de comprensión acerca de qué es exactamente lo que está en colisión; son dos ideas, y una de ellas es la idea de la disrupción, alimentada por la falsa y engañosa esperanza de que la disrupción perdonará al disruptor.
- “Lo que dices es verdad, y los judíos podríamos cambiarlo con solo proponérnoslo. El problema es que no queremos parecer obligados a hacerlo. Pero no veo de qué otro modo habremos de lograrlo.”