¿Por qué? Porque a menos que la idea judía pueda colarse bajo la presunción de un origen que no sea judío, está condenada al fracaso. Las ideas anglosajonas se atreven a proclamarse a sí mismas y a su origen. ¡Una proclama adecuada es todo lo que se necesita hoy en día! ¡Obligad a toda idea invasora a izar su bandera!
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Edición del 21 de mayo de 1931.