Codal
nydus/The Invisible ManPublic
Página 58 de 220
Table of Contents

VII. La presentación del desconocido

su ropa. Podría meter el brazo...

Extendió la mano; pareció chocar contra algo en el aire, y la retiró con una exclamación tajante.

—Desearía que mantuviera los dedos fuera de mi ojo —dijo la voz aérea, en un tono de feroz reconvención—. El caso es que estoy entero: cabeza, manos, piernas y todo lo demás, pero resulta que soy invisible. Es una maldita molestia, pero lo soy. Eso no es razón para que me acaricien a porrazos todos los palurdos estúpidos de Iping, ¿verdad?

El traje, ahora totalmente desabotonado y colgando holgadamente de sus soportes invisibles, se puso en pie, con las manos en jarra.

Varios de los otros hombres habían entrado ya en la habitación, de modo que estaba abarrancada.

—¿Invisible, eh? —dijo Huxter, sin hacer caso de los insultos del desconocido—. ¿Quién ha oído jamás semejante cosa?

58