esto solo podría ser sobre la base de la violación del Derecho Internacional que supuso la invasión de Bélgica, mientras que, como hemos visto, los Catorce Puntos no incluyen ninguna demanda especial por este motivo.79 Como el coste de la Belgian Belief [asistencia a Bélgica] recogida en el apartado (g), así como sus costes generales de guerra, ya ha sido cubierto mediante anticipos de los Gobiernos británico, francés y de los Estados Unidos, es de suponer que Bélgica emplearía cualquier reembolso de los mismos por parte de Alemania para cancelar parcialmente su deuda con dichos Gobiernos, de modo que tales demandas equivalen, en la práctica, a un incremento en las reclamaciones de los tres Gobiernos acreedores.
Las reclamaciones de los demás Aliados se recopilarían en líneas similares. Pero en su caso surge con mayor agudeza la cuestión de hasta qué punto se puede hacer a Alemania condicionalmente responsable de los daños causados, no por ella misma, sino por sus co-beligerantes: Austria-Hungría, Bulgaria y Turquía.
Esta es una de las muchas preguntas a las que los Catorce Puntos no dan una respuesta clara; por un lado, cubren explícitamente en el Punto 11 los daños causados a Rumanía, Serbia y Montenegro, sin reservas en cuanto a la nacionalidad de las tropas que infligieron el daño; por otro lado, la Nota de los Aliados habla de la agresión «alemana» cuando podría haber hablado de la agresión de «Alemania y sus aliados».
Bajo una interpretación estricta y literal, dudo que procedan reclamaciones contra Alemania por los daños causados, —por ejemplo, por los turcos en el Canal de Suez, o por los submarinos austriacos en el mar Adriático. Pero es un caso en el que, si los Aliados quisieran forzar un punto, podrían imponer una responsabilidad condicional a Alemania sin contravenir gravemente la intención general de sus compromisos.
Entre los propios Aliados, el caso es muy diferente. Sería un acto de flagrante injusticia y deslealtad que Francia y Gran Bretaña se quedaran