- El valor de la propiedad en el territorio cedido, o entregado en virtud del Armisticio;
- Pagos anuales distribuidos a lo largo de un plazo de varios años, parte en efectivo y parte en materiales como productos derivados del carbón, potasa y colorantes.
Se excluye de lo anterior la restitución efectiva de bienes extraídos de territorios ocupados por el enemigo, como, por ejemplo, el oro ruso, los valores belgas y franceses, el ganado, la maquinaria y las obras de arte. En la medida en que los bienes efectivamente sustraídos puedan ser identificados y restituidos, es evidente que deben ser devueltos a sus legítimos propietarios, y no pueden integrarse en el fondo general de reparación. Así lo dispone expresamente el artículo 238 del Tratado.
1. Riqueza transferible de inmediato
(a) Oro.—Tras la deducción del oro que debía devolverse a Rusia, las reservas oficiales de oro, según el balance del Reichsbank del 30 de noviembre de 1918, ascendían a 577.089.500 dólares. Esta cifra era considerablemente mayor que la que había aparecido en los balances del Reichsbank antes de la guerra,115 y era el resultado de la enérgica campaña llevada a cabo en Alemania durante la contienda para lograr la entrega al Reichsbank no solo de moneda de oro, sino de objetos de oro de toda clase. Sin duda aún existen atesoramientos privados, pero, en vista de los grandes esfuerzos ya realizados, es poco probable que ni el Gobierno alemán ni los Aliados logren descubrirlos. Por lo tanto, puede considerarse que el balance representa probablemente la cantidad máxima que el Gobierno alemán es capaz de extraer de su pueblo. Además del oro, había en el Reichsbank una suma de unos 5.000.000 de dólares en plata. Debe de existir, sin embargo, otra cantidad sustancial en circulación, ya que