respecta a su propiedad en el territorio cederse.
La propiedad privada en la mayor parte del territorio cedido se utiliza para cancelar deudas privadas alemanas con nacionales aliados, y solo el excedente, si lo hay, se destina a la Reparación. El valor de dicha propiedad en Polonia y los otros nuevos Estados se paga directamente a los propietarios.
La propiedad del Gobierno en Alsacia-Lorena, en el territorio cedido a Bélgica y en las antiguas colonias de Alemania transferidas a un Mandatario, ha de ser confiscada sin abono de crédito alguno.
Los edificios, bosques y otras propiedades del Estado que pertenecían al antiguo Reino de Polonia también han de ser entregados sin abono.
Quedan, por lo tanto, las propiedades del Gobierno, distintas de las anteriores, entregadas a Polonia, las propiedades del Gobierno en Schleswig entregadas a Dinamarca,123 el valor de los yacimientos carboníferos del Sarre, el valor de ciertas embarcaciones fluviales, etc., que deben entregarse en virtud del capítulo de Puertos, Vías Navegables y Ferrocarriles, y el valor de los cables submarinos alemanes transferidos en virtud del anexo VII del capítulo de Reparaciones.
Diga lo que diga el Tratado, la Comisión de Reparaciones no obtendrá ningún pago en efectivo de Polonia.
Creo que los yacimientos carboníferos del Sarre han sido valorados entre 75.000.000 y 100.000.000 de dólares. Una cifra redonda de 150.000.000 de dólares para todos los conceptos anteriores, excluyendo cualquier excedente disponible respecto a la propiedad privada, es probablemente una estimación generosa.
Luego queda el valor del material entregado en virtud del Armisticio. El artículo 250 dispone que la Comisión de Reparaciones abonará un crédito por el material rodante entregado en virtud del Armisticio, así