de importar del extranjero una cantidad adecuada de materia prima. Una parte enorme de la industria alemana quedará, por lo tanto, condenada inevitablemente a la destrucción. La necesidad de importar productos alimenticios aumentará considerablemente al mismo tiempo que la posibilidad de satisfacer esta demanda se verá sumamente disminuida. > > En muy poco tiempo, por consiguiente, Alemania no estará en condiciones de dar pan y trabajo a sus numerosos millones de habitantes, a quienes la navegación y el comercio impiden ganarse el sustento. Estas personas deberían emigrar, pero esto constituye una imposibilidad material, tanto más cuanto que muchos países, y los más importantes, se opondrán a cualquier inmigración alemana. Poner en ejecución las condiciones de la Paz implicaría lógicamente, por lo tanto, la pérdida de varios millones de personas en Alemania. Esta catástrofe no tardaría en producirse, dado que la salud de la población ha sido quebrantada durante la Guerra por el Bloqueo, y durante el Armisticio por el agravamiento del Bloqueo de hambre. Ninguna ayuda, por grande que fuera o por mucho tiempo que se prolongara, podría evitar esas muertes
«No sabemos, y de hecho dudamos —concluye el informe—, si los Delegados de las Potencias Aliadas y Asociadas son conscientes de las inevitables consecuencias que se producirán si Alemania, un Estado industrial, muy densamente poblado, estrechamente vinculado al sistema económico mundial y con la necesidad de importar enormes cantidades de materias primas y productos alimenticios, se ve repentinamente empujada de regreso