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nydus/The Economic Consequences of the PeacePublic
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I. Compromisos adquiridos antes de las negociaciones de paz

si no del mundo, probablemente se podría extraer de ella una suma sustancialmente mayor con posterioridad; pues Alemania es capaz de una productividad muy grande.

Segundo: al hacer mis cálculos en términos de dinero, supongo que no habrá ningún cambio revolucionario en el poder adquisitivo de nuestra unidad de valor. Si el valor del oro cayera a la mitad o a la décima parte de su valor actual, la carga real de un pago fijado en términos de oro se reduciría proporcionalmente. Si una libra esterlina (sovereign) llega a valer lo que ahora vale un chelín (shilling), entonces, por supuesto, Alemania podrá pagar una suma mayor que la que he nombrado, medida en libras de oro.

Tercero: Parto del supuesto de que no se produce ningún cambio revolucionario en el rendimiento de la naturaleza y de los materiales respecto al trabajo del hombre. No es imposible que el progreso de la ciencia ponga a nuestro alcance métodos y dispositivos mediante los cuales todo el nivel de vida se eleve inconmensurablemente, y un volumen determinado de productos represente tan solo una fracción del esfuerzo humano que representa ahora. En este caso, todos los criterios de «capacidad» cambiarían en todas partes. Pero el hecho de que todo sea posible no es excusa para hablar neciamente.

Es verdad que en 1870 ningún hombre podría haber predicho la capacidad de Alemania en 1910. No podemos pretender legislar para una generación o más. Los cambios seculares en la condición económica del hombre y la propensión al error de las previsiones humanas son tan proclives a conducir a equívocos en una dirección como en otra. Como hombres razonables, no podemos hacer otra cosa que basar nuestra política en la evidencia de que disponemos y adaptarla a los cinco o diez años sobre los cuales podemos suponer que tenemos cierto grado de previsión; y no nos equivocamos si dejamos de lado los extremos azarosos de la existencia

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