turbias aguas de ciénaga sobre el que los manzanos han dejado caer sus delicadas flores. Ojos de muchachas entre las hojas. Muchachas recatadas y retozonas. Todas rubias o castañas claras: ninguna morena. Se sonrojan mejor.
6 de abril: Ciertamente ella recuerda el pasado. Lynch dice que todas las mujeres lo hacen. Luego recuerda el tiempo de su infancia, y el mío si es que alguna vez fui niño. El pasado se consume en el presente y el presente solo vive porque da a luz al futuro. Las estatuas de mujeres, si Lynch tiene razón, deberían estar siempre completamente cubiertas, con una mano de la mujer palpando con remordimiento sus propias nalgas.
6 de abril, más tarde: Michael Robartes recuerda la belleza olvidada y, cuando sus brazos la rodean, aprieta contra su pecho la hermosura que hace mucho tiempo se ha desvanecido del