Codal
nydus/OrthodoxyPublic
Página 76 de 236
Table of Contents

IV. La ética del País de los Elfos

verdes. > > Hacen que los ríos corran con vino solo para hacernos recordar, por un instante salvaje, que

He dicho que esto es enteramente razonable e incluso agnóstico. Y, en verdad, en este punto estoy totalmente a favor del agnosticismo superior; su mejor nombre es Ignorancia.

Todos hemos leído en libros científicos, y, de hecho, en todos los romances, la historia del hombre que ha olvidado su nombre. Este hombre camina por las calles y puede ver y apreciar todo; solo que no puede recordar quién es.

Pues bien, cada hombre es ese hombre de la historia. Cada hombre ha olvidado quién es. Uno puede comprender el cosmos, pero jamás el ego; el yo está más distante que cualquier estrella. Amarás al Señor tu Dios; pero no te conocerás a ti mismo.

Todos sufrimos la misma calamidad mental; todos hemos olvidado nuestros nombres. Todos hemos olvidado lo que realmente somos.

Todo lo que llamamos sentido común, racionalidad, practicidad y positivismo significa únicamente que, durante ciertos niveles muertos de nuestra vida, olvidamos que hemos olvidado.

Todo lo que llamamos espíritu, arte y éxtasis significa únicamente que, durante un instante terrible, recordamos que olvidamos.

Pero aunque (como el hombre sin memoria en la novela) caminemos por las calles con una especie de admiración imbécil, sigue siendo admiración. Es admiración en inglés y no solo admiración en latín. El asombro contiene un elemento positivo de alabanza. Este es el siguiente hito que debemos marcar definitivamente en nuestro camino a través del país de las hadas. En el próximo capítulo hablaré de los optimistas y los pesimistas en su aspecto intelectual, en la medida en

76