unas pocas palabras o una sola palabra representan toda una discusión o una serie de hechos. Cada uno de estos encabezados se vuelve a ampliar y a menudo se traslada antes de que empiece a escribir in extenso. Como en varios de mis libros se han utilizado muy extensamente hechos observados por otros, y como siempre he tenido entre manos varios temas bastante distintos al mismo tiempo, puedo mencionar que guardo entre treinta y cuatro grandes carpetas, en armarios con estantes etiquetados, en los que puedo colocar inmediatamente una referencia suelta o un memorando. He comprado muchos libros, y al final de estos hago un índice de todos los hechos que conciernen a mi trabajo; o, si el libro no es mo, redacto un resumen separado, y de tales resúmenes tengo un gran cajón lleno. Antes de empezar con cualquier tema, consulto todos los índices breves y hago un índice general y clasificado, y tomando la carpeta o carpetas adecuadas tengo toda la información recopilada durante mi vida lista para su uso.
He dicho que en un aspecto mi mente ha cambiado durante los últimos veinte o treinta años. Hasta la edad de treinta años, o más allá, la poesía de muchos tipos, como las obras de Milton, Gray, Byron, Wordsworth, Coleridge y Shelley, me proporcionaba un gran placer, e incluso siendo un muchacho de escuela disfrutaba intensamente con Shakespeare, especialmente con las obras históricas. También he dicho que antiguamente la pintura me producía un placer considerable, y la música, muchísimo. Pero ahora, desde hace muchos años, no soporto leer ni un verso de poesía: * He intentado leer a Shakespeare hace poco, y lo he encontrado