Cambridge, surgen del contraste con el presente, con mayor viveza en mi imaginación. ¿Crees que algún gorgojo diamantino me dará jamás tanto placer como nuestro viejo amigo crux major?... Es uno de mis pasatiempos más constantes dibujar imágenes del pasado; y en ellas a menudo os veo a ti y al pobre pequeño Fran. ¡Oh, Dios, y luego el viejo Dash, el pobre! ¿Te acuerdas de cómo me trajisteis todos por la amargura con su hermosa cola?
...Piensa, cuando estés cogiendo insectos en un seto de espino en un hermoso día de mayo (miserablemente frío, no lo dudo), piensa en mí recolectando entre piñas y naranjos; mientras te mancharías los dedos con moras sucias, piensa y ten envidia de las naranjas maduras.
Esto es toda una fanfarronería, pues caminaría muchas millas entre aguanieve, nieve o lluvia para estrecharte la mano. Mi querido viejo Fox, que Dios te bendiga. Créeme,
Suyo afectísimo, CHAS. DARWIN.
CHARLES DARWIN A J.S. HENSLOW.
Río de Janeiro, 18 de mayo de 1832.
Mi querido Henslow,...
Hasta llegar a Tenerife (no tocamos Madeira), apenas salí de mi hamaca y sufrí de verdad más de lo que podéis imaginar por semejante causa. En Santa Cruz, mientras buscaba el Pico entre las nubes y repetía para mí las sublimes descripciones de Humboldt, se anunció que debíamos cumplir doce días de estricta cuarentena. Habíamos hecho una travesía corta, así que «izad el foque» y rumbo a San Jago.