CARTAS, 1843-1856.
[La historia de la vida de mi padre se cuenta de manera más completa en su correspondencia con Sir J.D. Hooker que en cualquier otra serie de cartas; y esto es especialmente cierto en cuanto a la historia del desarrollo de «El origen de las especies». Este parece ser, por lo tanto, un lugar apropiado para las siguientes notas que Sir Joseph Hooker ha tenido la amabilidad de darme. Ellas ofrecen, además, un interesante retrato de su temprana amistad con mi padre:—
"Mi primer encuentro con el Sr. Darwin tuvo lugar en 1839, en Trafalgar Square. Yo caminaba con un oficial que había sido su compañero de tripulación durante poco tiempo en el «Beagle» siete años antes, pero que no creo que lo hubiera vuelto a ver desde entonces. Fui presentado; la entrevista fue por supuesto breve, y el recuerdo que conservé de él y aún mantengo es el de un hombre bastante alto y de hombros más bien anchos, ligeramente encorvado, de expresión agradable y animada al hablar, cejas fruncidas y voz profunda pero melancólica; y que su saludo a su viejo conocido fue a la marinera, es decir, encantadoramente franco y cordial. Lo observé bien, pues ya conocía sus logros y trabajos a raíz de haber leído varias galeradas de su por entonces inédito «Diario». Estas habían sido enviadas al Sr. (más tarde Sir Charles) Lyell por el Sr. Darwin, y este las había remitido a su padre, Ch. Lyell, Esq., de Kinnordy, quien (al ser un muy viejo amigo de mi padre y mostrar un amable interés por mi proyectada carrera como naturalista) me había permitido examinarlas.