favorable o una gran venta de mis libros no me complacieran enormemente, pero el placer era efímero, y estoy seguro de que jamás me he desviado ni un ápice de mi camino para alcanzar la fama.
DE MI REGRESO A INGLATERRA (2 DE OCTUBRE DE 1836) HASTA MI MATRIMONIO (29 DE ENERO DE 1839).
Estos dos años y tres meses fueron los más activos que jamás pasé, aunque de vez en cuando estuve indispuesto y así perdí algún tiempo. Después de ir y venir varias veces entre Shrewsbury, Maer, Cambridge y Londres, me instalé en un alojamiento en Cambridge (en Fitzwilliam Street) el 13 de diciembre, donde todas mis colecciones quedaron bajo el cuidado de Henslow. Me quedé aquí tres meses y logré que examinaran mis minerales y rocas con la ayuda del profesor Miller.
Empecé a preparar mi «Diario de viajes», lo cual no fue una labor difícil, ya que mi diario manuscrito había sido redactado con esmero y mi principal tarea consistió en hacer