CHARLES DARWIN A J.S. HENSLOW. 11 de abril de 1833.
Mi querido Henslow,
Navegamos ahora desde las Islas Malvinas hacia el Río Negro (o Colorado). El «Beagle» seguirá hasta Montevideo; pero, si es posible, tengo la intención de quedarme en el primer lugar mencionado.
Hace ya varios meses que no tocamos un puerto civilizado; casi todo este tiempo lo hemos pasado en la parte más meridional de Tierra del Fuego. Es un lugar detestable; los vendavales se suceden unos a otros con intervalos tan breves que resulta difícil hacer nada.
Estuvimos veinticuatro [nota: twenty-three = veintitrés] días frente al cabo de Hornos y de ningún modo pudimos avanzar hacia el oeste. El último y definitivo temporal antes de abandonar el intento fue inusualmente violento. Un golpe de mar destrozó uno de los botes y había tanta agua en las cubiertas que todo flotaba; casi todo el papel para secar plantas está arruinado, al igual que la mitad de esta curiosa colección.