El capitán Fitz-Roy es un oficial celoso y de espíritu público, de modales encantadores y muy querido por todos sus compañeros de armas. Fue con el capitán Beechey (por «Beechey» léase «King». No encuentro el nombre de Fitz-Roy en la lista de oficiales de Beechey. Los fueguinos fueron traídos del viaje del capitán King) y gastó 1500 libras en traer y educar por su cuenta a tres naturales de la Patagonia. Contrata a sus propias expensas a un artista por 200 libras al año para que lo acompañe. Por lo tanto, puede estar seguro de tener un compañero muy agradable, que compartirá plenamente todos sus puntos de vista.
El barco zarpa hacia finales de septiembre, y no debe perder tiempo en comunicar su aceptación al capitán Beaufort, hidrógrafo del Almirantazgo.
He mantenido una buena cantidad de correspondencia sobre este asunto [¿con Henslow?], quien comparte, al igual que yo, el mayor deseo de que usted vaya. Espero que ningún otro arreglo pueda interferir con ello...
El Almirantazgo no está dispuesto a conceder un sueldo, aunque le proporcionarán un nombramiento oficial y todas las comodidades. Si se exigiera un sueldo, sin embargo, estoy inclinado a pensar que se concedería.
Créame, mi estimado señor,
Quedo de usted atentamente,
GEORGE PEACOCK.
CHARLES DARWIN A J.S. HENSLOW. Shrewsbury, martes [¿30 de agosto?, 1831].
Mi estimado señor,
La carta del señor Peacock llegó el sábado, y la recibí ayer tarde, ya noche. Por lo que a mi propio criterio respecta, creo que CIERTAMENTE