3 Se dice que Epaminondas, general tebano, hizo otro tanto.
XIII. Dar y recibir noticias.
1 Los romanos, sitiados en el Capitolio, enviaron a Poncio Cominio a implorar el socorro de Camilo, que entonces estaba en el exilio.
Cominio, para evitar los puestos galos, descendió por la roca Tarpeya, cruzó el Tíber a nado, llegó hasta Veyes[105] y, habiendo cumplido su misión, regresó por el mismo camino junto a sus compañeros.
2 Los habitantes de Capua, sitiados por los romanos, que montaban buena guardia alrededor de la plaza, enviaron al campamento enemigo, como desertor, a un soldado que, a cambio de una recompensa, escondió una carta en su tahalí y la llevó a los cartagineses tan pronto como encontró la ocasión de escapar.
3 Quelques-uns écrivirent des lettres sur des parchemins, qui furent cousus dans des pièces de gibier et dans le corps de certains animaux.
4 D'autres ont introduit leurs dépêches dans le derrière de leurs bêtes de somme, pour traverser les postes ennemis.
5 D'autres ont écrit sur la partie intérieure des fourreaux, de leurs épées.
6 L. Lúculo quería informar de su llegada a los habitantes de Cícico, asediados por Mitrídates, cuyas tropas ocupaban el único camino que conducía a la ciudad: era un puente estrecho que la unía con el continente. Encargó este mensaje a un soldado, buen nadador y hábil navegante, el cual, llevado sobre el agua por dos odres llenos de aire, que contenían cartas de Lúculo y estaban sujetos por debajo a dos travesaños separados el uno del otro, hizo un trayecto de siete millas. Tal fue la destreza de este sencillo soldado que, sirviéndose de sus piernas como de remos, burló a los centinelas enemigos, los cuales creyeron, al apercibirse de él, que era algún monstruo marino[106].