XVIII. De la resolución de los asediados.
1 Los romanos, para mostrar confianza mientras Aníbal estaba ante las murallas de Roma, hicieron salir, por una puerta opuesta a su campamento, a unos reclutas destinados a los ejércitos que tenían en España.
Habiendo muerto el dueño del campo donde acampaba Aníbal, el terreno fue puesto en venta y alcanzó, mediante subasta, el precio por el que había sido comprado antes de la guerra.
3 Mientras Roma era asediada por Aníbal, los romanos, por su parte, ponían sitio a Capua, y decretaban que, mientras esta ciudad no cayera en su poder, el ejército no sería llamado de vuelta en ningún caso.