7 Cerca de Cannes, el mismo general, habiendo observado que del lecho del Volturno[59], más que de cualquier otro río, se levanta por la mañana un gran viento que lanza remolinos de arena y polvo, formó su ejército de manera que toda la violencia de este viento, que recibía por la espalda, diera en el rostro y en los ojos de los romanos. Admirablemente secundado por una desventaja que así volvía contra el enemigo, obtuvo una victoria memorable.
8 Mario, disponiéndose a librar batalla contra los cimbros y los teutones el día que se había fijado, hizo tomar alimento a sus tropas para darles fuerzas, y las situó delante de su campamento, para que el ejército enemigo, en lugar del suyo, se fatigara recorriendo el espacio que los separaba. Puso además otra desventaja del lado de los cimbros: según la disposición de su línea de batalla, los bárbaros recibían de frente el sol, el viento y el polvo.
9 Cleómenes, rey de Esparta, teniendo en cuenta a Hipias, general ateniense, que le era