21 Cuando Domicio Corbulón hacía la guerra en Armenia, habiendo cedido primeramente ante el enemigo dos cuerpos de caballería y tres cohortes de su ejército, cerca de un castillo, les ordenó acampar fuera del campamento fortificado hasta que, mediante constantes esfuerzos y afortunadas escaramuzas, hubieran hecho olvidar esta vergonzosa conducta.
22 El cónsul Aurelio Cotta habiendo, en una apremiante necesidad, dado la orden a unos caballeros de ayudar a fortificar el campamento, y habiéndose negado una parte de estos, se quejó de ello a los censores, quienes les infligieron notas de infamia. Obtuvo después del senado que no se les pagara la soldada por sus servicios pasados. El asunto fue incluso llevado ante el pueblo por los tribunos, y todos los ciudadanos concurrieron, por su dictamen unánime, al afianzamiento de la disciplina.
23 Q. Metelo el Macedonio, haciendo la guerra en España, ordenó a los soldados de cinco cohortes que habían abandonado su posición ante el enemigo, que hicieran su testamento[116], y que fueran a retomar dicho puesto, amenazándoles con no recibirlos en el campamento si no regresaban victoriosos.
24 El senado ordenó que el ejército que había sido derrotado cerca del Siris fuera conducido por el cónsul P. Valerio cerca de Firmum, para que estableciera allí su campamento y pasara el invierno bajo las tiendas; y, como se había dejado poner vergonzosamente en fuga, el senado decidió que no se le enviaría ningún refuerzo hasta que hubiera vencido al enemigo y hecho prisioneros.
25 Des légions qui, pendant une des guerres Puniques, n'avaient pas fait leur devoir, furent, par un décret du sénat, reléguées en Sicile, où elles ne reçurent que de l'orge pendant sept années.
26 C. Ticio, jefe de cohorte, habiendo abandonado su posición ante el enemigo en la guerra de los esclavos fugitivos, L. Pisón le obligó a