de los ejércitos, a la exactitud del servicio, a la fuerza moral del soldado; todas las cualidades y todos los medios por los cuales un jefe inspira confianza a sus tropas, y ejerce un ascendiente real, incluso sobre naciones enemigas o extranjeras, son cosas que atañen a la estrategia, o que, al menos, guardan relaciones de dependencia o de causa más o menos directas, pero evidentes, con este arte de trazar planes de campaña y de dirigir su ejecución; con este poder de hacer concurrir hacia el mismo fin a todas las partes de un ejército, y de mantener, en medio de la diversidad de los movimientos, una perfecta unidad de acción, en una palabra, de dirigir las masas. Pero junto a estos ejemplos bien ubicados aquí, se encontrarán, en varios capítulos, algunos que no pertenecen ni a la estrategia, ni a la táctica, y que, por consiguiente, no responden a los títulos bajo los cuales están comprendidos en esta nueva recopilación. ¿Fueron introducidos por copistas? ¿O el autor perdió de vista, por momentos, sus propias divisiones? Hay incluso, especialmente en los capítulos VI y VII, hechos ya mencionados en el primer libro, como ejemplos de estratagemas, y reproducidos textualmente en este.
[113] A pesar de los caracteres distintivos que han hecho separar de los estratagemas propiamente dichos los ejemplos contenidos en este libro, hay que reconocer que un cierto número de ellos tienen con los primeros puntos de contacto y analogías de tiempo o de circunstancias: un hecho estratégico en el fondo puede participar al mismo tiempo del estratagema. Ahora bien, el lector que hubiese encontrado en la historia un hecho de este género y que, no considerándolo más que desde este último punto de vista, es decir, como estratagema, no lo hubiese visto citado en los tres primeros libros, habría podido acusar a Frontino de haberlo ignorado u omitido, y de haber dejado una laguna. Es para prevenir este reproche por lo que el autor completa así su obra.
[114] Todo lo que hizo Escipión para restablecer la disciplina militar, especialmente lo que relata Frontino, ha sido señalado por varios autores.