En cuanto a Jenofonte, a todo su ejército le costó trabajo conseguir que volviera a tomar su caballo y que reservara sus fuerzas para las funciones necesarias de general.
3 Alejandro, durante una marcha en invierno, estaba sentado ante el fuego y miraba desfilar a sus tropas, cuando divisó a un soldado casi muerto de frío. Le hizo ocupar su lugar y le dijo:
«Si hubieras nacido entre los persas, para ti sería un crimen capital sentarte en el asiento de tu rey; un macedonio puede permitírselo».
4 El emperador Augusto Vespasiano, habiendo sido informado de que un joven de ilustre nacimiento, pero poco apto para el oficio de las armas, se veía obligado, por el mal estado de su fortuna, a servir en los últimos grados del ejército, le aseguró con qué vivir según su rango y le dio una baja honrosa.
VII. Instrucciones diversas sobre la guerra.
1 César seguía contra el enemigo, según decía, el sistema adoptado por la mayoría de los médicos contra las enfermedades, a las que vencen más bien mediante el hambre que con el hierro.
2 Domicio Corbulón pretendía que había que vencer al enemigo con el dolo, es decir, mediante las obras de asedio.
3 L. Paullus decía que un general debía tener el carácter de un anciano, es decir, atenerse a las resoluciones más prudentes[132].
4 Se le reprochaba a Escipión el Africano que no le gustaba luchar:
«Mi madre, respondió, hizo en mí un general, y no un soldado».