2 Pelópidas, general tebano, recurrió a un artificio semejante en la guerra de Tesalia para cruzar un río. Tras dar a su campamento una vasta extensión en la orilla, hizo su entrenchamiento con troncos de árboles provistos de sus ramas y con otras piezas de madera; luego les prendió fuego. Mientras las llamas mantenían al enemigo a distancia, cruzó el río.
3 Q. Lutacio Cátulo, perseguido por los cimbros, y sin esperanza de escapar de ellos más que cruzando un río cuya orilla ocupaban, hizo aparecer a sus tropas en una montaña vecina, como con la intención de acampar allí; y prohibió a los soldados desatar los equipajes, descargar los fardos y apartarse de las filas y de las enseñas.
Para engañar mejor al enemigo, hizo levantar algunas tiendas que pudieran divisar, encender fuegos, construir el entrenchamiento por unos pocos hombres, mientras otros iban en busca de leña, siempre a la vista de los cimbros.
Estos, creyendo en la realidad de lo que veían, eligieron también un lugar para su campamento; y, mientras se dispersaban por los alrededores para procurarse las cosas necesarias para la estancia, Cátulo, aprovechando la ocasión, cruzó el río y hasta devastó su campamento.
4 Creso, no pudiendo pasar a vado el Halis, y no teniendo ningún medio de construir barcos o un puente, hizo cavar un canal que, desde la parte superior de la orilla, siguió la línea de su campamento, y dio al río un nuevo lecho detrás del ejército.
5 Cn. Pompeyo, acosado de cerca por César y queriendo trasladar la guerra fuera de Italia, se encontraba en Brindis, a punto de embarcarse. Obstruyó algunas calles, amuralló otras, cortó algunas con fosos que cubrió plantando en ellos estacas que sostenían zarzos cargados de tierra. Las avenidas que conducían al puerto fueron interceptadas por vigas apretadas unas contra otras que formaban una poderosa barrera. Terminados estos trabajos, fingió querer defender la ciudad dejando aquí