par une feinte retraite, les ennemis dans le piège. Ceux-ci, s'élançant avec trop d'ardeur sur un terrain qu'ils ne connaissaient pas, s'enfoncèrent dans la vase, et furent enveloppés.
Viriato, que de bandolero había pasado a ser jefe de los celtíberos, fingiendo ceder terreno ante la caballería romana, la condujo hasta ciénagas y barrancos; y, mientras él mismo escapaba por caminos firmes que conocía, los romanos, a quienes les eran desconocidos los lugares, se anegaron y fueron destrozados.
8 Fulvio, comandante de un ejército romano contra los celtíberos, estableció su campamento cerca del de estos, y ordenó a su caballería que avanzara hasta las trincheras de dichos bárbaros, los acosara y se retirara mediante una falsa huida.
Repitió esta provocación durante algunos días, y se dio cuenta de que los celtíberos, al perseguir con ardor a su caballería, dejaban su campamento sin defensa.
Entonces, tras dar la orden a una parte de sus tropas de ejecutar de nuevo la misma maniobra, él mismo, con sus tropas ligeras, fue, sin ser visto[69], a tomar posición a espaldas de los enemigos; y, cuando estos hubieron salido como de costumbre, acudió repentinamente, derribó las empalizadas abandonadas y se adueñó del campamento.
9 Un ejército de faliscos, más numeroso que el nuestro, habiendo venido a acampar en nuestras fronteras, Cneo Fulvio hizo que sus soldados prendieran fuego a casas alejadas de su campamento, con la esperanza de que los faliscos, atribuyendo a algunos de los suyos esta devastación, se dispersaran para ir al pillaje.
10 Alejandro, rey de Epiro, estando en guerra con los ilirios, colocó tropas en emboscada; luego, habiendo hecho que unos soldados tomaran el traje de los enemigos, les dio la orden de cometer estragos en el propio