maldita mala suerte! Bueno, es la muchacha que llevan dentro la que debe resolver la cuestión, porque está fuera de la jurisdicción de un Bodymaster, ¡y que Dios sea loado por ello! Ya tenemos bastante con lo nuestro, como para ocuparnos también de las mujeres. Tendrá que afiliarse a la Logia 341, Hermano McMurdo. Tenemos nuestras propias maneras y métodos, distintos a los de Chicago. El sábado por la noche es nuestra reunión, y si viene entonces, le haremos miembro de pleno derecho del valle de Vermissa para siempre».
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II. El Maestro de las Sombras
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