CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/The Valley of FearPublic
Página 160 de 245
Table of Contents

III. La logia 341, Vermissa

—¡Apártate tú también! —gritó—. Te volaré la cara si me pones una mano encima. En cuanto a la logia, ¿no era acaso la orden del Maestre de la Cofradía que el hombre no fuera asesinado?, y tú, ¿qué estás haciendo sino matarlo?

—Verdad dice —comentó uno de los hombres.

—¡Mil rayos! ¡Más os vale darse prisa! —gritó el hombre de abajo—. Se están encendiendo todas las ventanas y tendréis a todo el pueblo aquí en menos de cinco minutos.

Se oía en efecto el sonido de gritos en la calle, y un pequeño grupo de compositores y tipógrafos se estaba formando en el vestíbulo de abajo, armándose de valor para actuar.

Dejando el cuerpo flácido e inmóvil del director al encabezamiento de la escalera, los criminales precipitaron la bajada y avanzaron con rapidez por la calle.

Tras haber llegado a la Union House, algunos de ellos se mezclaron con la multitud en el salón de McGinty, susurrándole al Jefe a través de la barra que el trabajo se había llevado a cabo con éxito.

Otros, y entre ellos McMurdo, se desviaron hacia calles secundarias y llegaron así por caminos tortuosos a sus propias casas.

160