estrecharon la mano calurosamente. Desde entonces tuvo libre acceso a la comunidad. Podía beber mucho y mostrar pocos indicios de ello; pero esa noche, de no haber estado su compañero Scanlan allí para llevarlo a casa, el héroe agasajado sin duda habría pasado la noche debajo de la barra.
Un sábado por la noche presentaron a McMurdo en la logia. Había pensado en pasar sin ceremonias por ser ya iniciado en Chicago; pero en Vermissa había ciertos ritos particulares de los que se sentían orgullosos, y todos los postulantes debían someterse a ellos. La asamblea se reunió en una gran sala reservada para tales fines en el Union House. Unos sesenta miembros se congregaban en Vermissa; pero eso de ningún modo representaba la fuerza total de la organización, pues había varias otras logias en el valle, y otras al otro lado de las montañas en ambas direcciones, que intercambiaban miembros cuando había