Codal
nydus/The Wolf-LeaderPublic
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IX. El lobo líder

Thibault always took his stand in the front rank of the lookers-on, gazing with avidity on these clouds of satin and lace, which lifted now and then to disclose the delicate ankles encased in their fine silk stockings, and the little shoes with their red heels.

Thus the whole cavalcade swept past in front of the astonished peasantry, leaving a faint exhalation of scent and powder and delicate perfumes.

And then Thibault would ask himself why he was not one of those young lords in their embroidered coats; why he had not one of these beautiful women in their rustling satins for his mistress. Then his thoughts would turn to Agnelette and Madame Polet, and he saw them just as they were, the one a poor little peasant girl, the other nothing more than the owner of a rustic mill.

Pero era cuando volvía a casa por la noche a través del bosque, acompañado por su manada de lobos que, desde el momento en que caía la noche y ponía un pie dentro del bosque, no pensaban más en abandonarlo de lo que la guardia del Rey soñaría con abandonar a su Real amo, cuando sus cavilaciones tomaban el rumbo más desastroso. Rodeado por las tentaciones que ahora lo asaltaban, era de esperar que Thibault, que ya había ido tan lejos en la dirección del mal, rompiera con lo poco bueno que aún le quedaba, perdiendo hasta el mismísimo recuerdo de haber llevado una vez una vida honrada. ¿Qué eran las pocas y mezquinas coronas que el mesonero del Boule-d’Or le daba como pago por la caza que sus buenos amigos los lobos le conseguían? Ahorradas durante meses, incluso durante años, seguirían siendo insuficientes para satisfacer ni uno solo de los más humildes deseos que seguían atormentando su cerebro. Apenas sería seguro decir que Thibault, que primero había deseado un pernil del gamo del Barón, luego el corazón de Agnelette y después el

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