CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Black BeautyPublic
Página 91 de 233
Table of Contents

XX. Joe Green

sucedido. Joe solía ser un muchachito tan tranquilo y amable que era sorprendente verlo tan exaltado.

—¡Bien, Joe! Hiciste bien, muchacho, tanto si al tipo le llega una citación como si no. Mucha gente habría pasado de largo diciendo que no era asunto suyo meterse. Pues yo digo que con la crueldad y la opresión es asunto de todo el mundo meterse cuando las presencian; hiciste bien, muchacho.

Joe estaba bastante tranquilo ya por entonces, y orgulloso de que John lo aprobara, y me limpió los cascos y me frotó con más firmeza que de costumbre.

Apenas se disponían a volver a casa para cenar cuando el lacayo bajó a la caballeriza para decir que requerían a Joe inmediatamente en el despacho del amo; habían traído a un hombre por maltrato de caballos y se necesitaba el testimonio de Joe. El muchacho se sonrojó hasta la frente y sus ojos brillaron.

—Ya lo tendrán —dijo.

—Ponte un poco derecho —dijo John. Joe se acomodó la corbata de un tirón, se sacudió la chaqueta y se marchó en un instante. Como nuestro amo era uno de los magistrados del condado, a menudo le traían casos para que los resolviera o dictaminara qué debía hacerse. En la caballeriza no volvimos a saber nada durante un buen rato, ya que era la hora de comer de los hombres, pero cuando Joe entró de nuevo en la cuadra, vi que estaba de muy buen humor; me dio una palmada cariñosa y dijo: «No vamos a permitir que se hagan esas cosas, ¿verdad, viejo amigo?». Más tarde nos enteramos de que había dado su testimonio con tanta claridad, y los caballos se encontraban en un estado de tal agotamiento,

91