templarios renunciaban al pago de este tributo, él y sus seguidores abrazarían la fe cristiana. Amaury aceptó, ofreciendo al mismo tiempo compensar a los templarios, pero algunos de los caballeros asesinaron al embajador antes de que pudiera regresar con su amo.
Cuando se le pidió una reparación, el Gran Maestre echó la culpa a un malvado caballero tuerto llamado Gautier de Maisnil.
Es evidente, por tanto, que las relaciones entre los templarios y los asesinos fueron al principio poco amistosas; sin embargo, parece probable que más adelante se llegara a un entendimiento entre ellos.
Tanto sobre este cargo como sobre el de traición hacia los ejércitos cristianos, puede citarse la visión imparcial del doctor Bussell sobre