convierte simplemente en un sistema de filosofía anárquica. El historiador francés Henri Martin ha resumido así admirablemente el sistema elaborado por "Espartaco":
Weishaupt había convertido en una teoría absoluta las pullas misántropas *[boutades]* de Rousseau sobre la invención de la propiedad y de la sociedad, y sin tener en cuenta la afirmación tan claramente formulada por Rousseau sobre la imposibilidad de suprimir la propiedad y la sociedad una vez que estas habían sido establecidas, propuso como fin del iluminismo la abolición de la propiedad, de la autoridad social, de la nacionalidad y el retorno de la raza humana al estado feliz en el que formaba una sola familia sin necesidades artificiales, sin ciencias inútiles, siendo cada padre sacerdote y magistrado. Sacerdote no sabemos bien de qué religión, pues a pesar de sus frecuentes invocaciones al Dios de la Naturaleza, muchos indicios nos llevan a concluir que Weishaupt, al igual que Diderot y d'Holbach, no tenía más Dios que la Naturaleza misma. De su doctrina se seguirían naturalmente el ultrahegelianismo alemán y el sistema de anarquía desarrollado recientemente en Francia, cuya fisonomía sugiere un origen extranjero.<sup></sup>
Este resumen de los fines de los Illuminati, que corrobora absolutamente el punto de vista de Barruel y Robison, queda confirmado en detalle por el librepensador socialista del siglo XIX Louis Blanc, quien en su notable