bajo el nombre de γνῶσις o de Cábala, confirma la concepción de los gnósticos como cabalistas y muestra cuán lejos se habían apartado de la enseñanza cristiana. Pues solo con esta idea de «una doctrina para los ignorantes y otra para los iniciados», los gnósticos habían restaurado el mismo sistema que el cristianismo había venido a destruir.
Maniqueísmo
Mientras hemos visto a las sectas gnósticas obrar con fines más o menos subversivos bajo la apariencia de doctrinas esotéricas, hallamos en los maniqueos de Persia, que surgieron un siglo más tarde, una secta que encarna las mismas tendencias y se acerca aún más a la organización de sociedad secreta.
Cubricus o Corbicius, el fundador del maniqueísmo, nació en