de ámbito nacional» que se esforzaban por crear sentimientos antijudíos? ¿Cuáles eran sus nombres? ¿Quiénes las dirigían?
Es verdad, sin embargo, que en esta fecha existían en el país organizaciones de ámbito nacional instituidas con el propósito de combatir el bolchevismo. ¿Es entonces el antibolchevismo sinónimo de «antisemitismo»? A esta conclusión es a la que uno se ve inevitablemente conducido.
Pues se observará que cualquiera que intente exponer las fuerzas secretas detrás del movimiento revolucionario, ya sea que mencione a los judíos en esta conexión o incluso si hace todo lo posible por exculparlos, incurrirá en la hostilidad de los judíos y sus amigos y aun así será calificado de «antisemita». La constatación de este hecho me