y político. Mientras que los maniqueos, los ismailíes primitivos, los bogomilos y los luciferianos se habían interesado principalmente por doctrinas religiosas o esotéricas, los ismailíes posteriores, los fatimíes, los cármatas y los templarios habían combinado el secreto y los ritos ocultos con el objetivo político de dominación. Encontraremos esta doble tradición a lo largo de todo el movimiento de las sociedades secretas hasta el día de hoy.
Las doctrinas dualistas atribuidas a los templarios no se limitaban, sin embargo, a esta Orden en Europa, sino que habían sido, como hemos visto, las profesadas por los bogomilos y también por los cátaros, que se extendieron hacia el oeste desde Bulgaria y Bosnia hasta Francia.
Se debió a