es la respuesta que replica» es reconocido en todas partes como el deber de los soldados. Los jesuitas, al ser en cierto sentido una Orden militar, que reconoce a un General a la cabeza, están vinculados por la misma obligación.
El sistema de Weishaupt era algo totalmente diferente. Pues mientras que todos los soldados y todos los jesuitas, al obedecer a sus superiores, son muy conscientes del objetivo hacia el que tienden, los seguidores de Weishaupt eran reclutados mediante los métodos más sutiles de engaño y conducidos hacia una meta totalmente desconocida para ellos.
Es esto lo que, como veremos más adelante, constituye toda la diferencia entre las sociedades secretas honestas y las deshonestas. El hecho