de panfletos que aparecieron a principios del siglo XVII. El primero de ellos, titulado Fama Fraternitatis; or a Discovery of the Fraternity of the most Laudable Order of the Rosy Cross, fue publicado en Kassel en 1614 y la Confessio Fraternitatis a principios del año siguiente. Estos contienen lo que puede describirse como la "Gran Leyenda" del rosacrucismo, la cual se ha repetido con ligeras variaciones hasta el día de hoy. Brevemente, esta historia es la siguiente:
«El Padre sumamente piadoso y altamente iluminado, nuestro hermano C.R.», es decir, Christian Rosenkreutz, «alemán, el jefe y originario de nuestra Fraternidad», nació en 1378, y unos dieciséis años más tarde viajó a Oriente con un hermano P.A.L., que se había propuesto ir a Tierra Santa.
Al llegar a Chipre, el hermano P.A.L. murió y «por lo tanto nunca llegó a Jerusalén». El hermano C.R., sin embargo, habiéndose familiarizado con ciertos Sabios de «Damasco en Arabia», y contemplado qué grandes maravillas obraban, prosiguió solo hacia Damasco.
Aquí los Sabios lo recibieron, y luego se dedicó a estudiar Física y Matemáticas y a traducir el Libro M al latín. Al cabo de tres años fue a Egipto, desde donde viajó a Fez, donde «entró en conocimiento de aquellos que son llamados los habitantes Elementales, los cuales le revelaron muchos de sus secretos... De los de Fez a menudo confesaba que su Magia no era del