se constituyeron en partido hacia la época de la muerte de Mahoma, hijo de Ismail (es decir, alrededor del año 770 d. C.), seguían siendo creyentes, y declaraban únicamente que la verdadera enseñanza del Profeta había descendido a Mahoma, quien no había muerto sino que regresaría a su debido tiempo y que él era el Mahdi que los musulmanes debían aguardar.
Pero hacia el año 873 d. C., un intrigante de extraordinaria sutileza logró apoderarse del movimiento que,