la cuestión:
Cuando en 1149 el emperador Conrado III fracasó ante Damasco, se creyó que los templarios mantenían un entendimiento secreto con la guarnición de dicha ciudad; ... en 1154 se dijo que habían vendido, por 60.000 monedas de oro, a un príncipe de Egipto que había deseado convertirse al cristianismo; lo llevaron de regreso para sufrir una muerte segura a manos de su familia fanática. En 1166 Amalarico, rey de Jerusalén, ahorcó a doce miembros de la Orden por entregar una fortaleza a Nur ad-Din.
Y el Dr. Bussell continúa diciendo que no se puede disputar que tuvieron
«largos e importantes tratos» con los asesinos «y por tanto se les sospechaba (no sin injusticia) de absorber sus preceptos y seguir sus principios».
Hacia finales del siglo XIII, los templarios se habian vuelto sospechosos, no solo a los ojos del clero, sino del público en general.
«Entre la gente común —admite uno de sus apologistas más recientes— circulaban rumores vagos. Se hablaba de la codicia y la falta de escrúpulos de los caballeros, de su pasión por el engrandecimiento y su rapacidad. Su altiva insolencia era proverbial. Se les atribuían hábitos de bebida; ya circulaba el dicho "beber como