también fueron los rabinos los que, tras ocultar al pueblo el significado de la tradición sagrada en el momento de su cumplimiento, envenenaron después ese mismo arroyo para las generaciones futuras. Abominables calumnias sobre Cristo y el cristianismo aparecen no solo en la Cábala, sino en las ediciones anteriores del Talmud. En estas, dice Barclay:
Nuestro Señor y Salvador es «aquel», «tal persona», «un necio», «el leproso», «el seductor de Israel», etc. Se hacen esfuerzos para probar que es hijo de José Pandira antes de su matrimonio con María. Sus milagros se atribuyen a la hechicería, cuyo secreto trajo de Egipto en una incisión en su carne. Se dice que primero fue apedreado y luego colgado en la víspera de la Pascua. Sus discípulos son llamados herejes y se les da nombres oprobiosos. Se les acusa de prácticas inmorales, y el Nuevo Testamento es llamado un libro pecaminoso. Las referencias a estos temas manifiestan la más amarga aversión y odio.<sup></sup>
En vano se buscarían pasajes como estos en las traducciones del Talmud al inglés o al francés, debido a que no existe una traducción completa en dichos idiomas. Este hecho es de gran importancia. Mientras que los libros sagrados de cualquier otra religión importante han sido vertidos a nuestra propia lengua y están abiertos al estudio de todos, el libro que